Divide tu ropa en cuatro categorías:
Quedar: Prendas que amas, te quedan bien y están en buen estado.
Reparar: Artículos que necesitan arreglos (botones, costuras, ajustes).
Donar: Ropa en buen estado que ya no usas o no te representa.
Descartar: Prendas irreparables o en muy mal estado.
Asegúrate de contar con prendas clave que combinen entre sí:
Camisas blancas o negras.
Pantalones neutros.
Blazer estructurado.
Calzado versátil.
Ordena tu armario de manera funcional:
Por tipo de prenda (camisas, pantalones, vestidos).
Por colores, para facilitar combinaciones.
Usa cajas o separadores para accesorios.
Juega con las prendas que decidiste conservar. Arma outfits diferentes y toma fotos para tenerlas como referencia.
Para facilitar este proceso, te dejo una hoja descargable donde puedes registrar cada paso del detox y planificar nuevas compras de manera consciente.